¿Qué revisar antes de comprar una moto?

Conoce los aspectos que no puedes dejar de considerar a la hora de revisar una moto usada antes de comprarla.

06 de julio 2022

Para qué quiero comprar una moto

Llegó la hora de comprar o renovar la moto. Cuando es cero kilómetros es fácil, eliges la que más te gusta, que se ajuste a tus necesidades, gustos y bolsillos y listo; pero cuando es usada, ¿cómo elegir una buena moto?

Primero establece un presupuesto, saber para qué quieres la moto que vas a comprar, qué uso le darás y si eventualmente es fácil de vender.

Por ejemplo, si buscas una moto funcional, para ir del trabajo a la casa, ida y vuelta, una moto hasta los 200 cc es más que suficiente. Si quieres viajes más largos y aventuras hay algunas de mayor estructura, performance y cilindrada.

Al mismo tiempo, las motos urbanas, al ser más baratas y de uso diario, son más fáciles de vender que una moto para paseo, carretera, pistera o multipropósito.

¿Quieres una moto usada? Revisa primero sus antecedentes con el Informe Autofact.

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Lo que hay que revisar en una moto antes de comprarla

Si cotizaste, llamaste, preguntaste y encontraste alguna moto que te interesa, entonces anda a revisarla, mirarla y probarla. Antes de eso, es bueno obtener el Informe Autofact para conocer su historial y no comprar un problema.

Hecho eso, puedes revisar y probar la moto. Para eso iremos por parte y te mostraremos cuatro cosas que debes revisar en una moto antes de comprarla.

1.- Revisar exterior, chasis y componentes

Antes de echarla a andar mírala bien, sus plásticos, el chasis, que se vea en buen estado, sin soldaduras extrañas ni pintadas raras en la estructura. Que sus accesorios estén todos sin mayores rayones o rotos, son indicios que la moto ha tenido una vida lejos de las caídas.

Súbete a ella, con los pies en el suelo prueba la suspensión hacia arriba y abajo; la moto debe volver a su posición, sin resistirse, ni crujidos extraños y que no rebote. Ve si se siente recta, bien balanceada y si es que te acomoda la posición de manejo.

Revisa las ruedas, es fácil. A simple vista ve que no tengan ningún “huevo”, que a veces se hacen en el perfil del neumático o en parte del dibujo, ya sea por mal uso o porque el neumático ya está viejo.

Verifica que el neumático tenga dibujo. Recuerda que en la moto los neumáticos son aún más importantes, porque accidentarse por un derrape o problema de tracción es una posibilidad.

Prueba los frenos. Es fundamental que no chirríen si es que son de disco y que respondan a tiempo en el caso de los frenos de tambor. Pedal y manilla no deben estar demasiado duros y volver cuando los presionas.

Revisa cerca de los discos y tambores de frenos si es que hay fugas o algún signo de desgaste o mal trato. Las mantenciones de frenos y suspensión suelen ser baratos.

2.- Revisar el motor

Quizás lo más difícil de chequear a la hora de ver y revisar una moto usada. Puede haber signos evidentes y otros no tanto que revelan informaciones importantes respecto del estado del motor de la moto.

Si el motor está demasiado limpio, es porque lo lavaron; cuando la pruebas fíjate después si se ve algún tipo de “transpiración” de lubricante en las juntas de motor. Puede ser que la fuga sea pequeña y pierda poco, pero ese es un problema a futuro.

Antes de echarla andar y corroborar si hay fugas o roturas, con el motor en frío pasa el dedo por el interior del tubo de escape, si sale carbonizado y seco está todo bien, si los dedos además de negros quedan aceitosos, la moto podría estar quemando aceite.

Enciéndela. En frío debería partir fácil y quedarse encendida en ralentí. Comprueba si humea algo por el tubo de escape. Si estás al medio día y no hace frío, no debería humear nada.

Las motos con inyección se quedan aceleradas un poco en frío y luego se estabilizan. Mientras que las motos carburadas, si es que hace mucho frío, con el “chupete” algunos segundos la moto debería tomar el aire necesario para ganar temperatura y mantenerse encendida. 

Los vehículos tienden a humear vapor en las mañanas y noches muy frías, aunque ese vapor es condensación de humedad dentro del tubo de escape y no significa que haya agua en el motor ni nada parecido.

Si sale humo negro, podría haber problemas en la bujía o carburador; si sale gris o blanco intenso, a veces medio azulado, es que está quemando aceite; y si sale blanco transparente, entonces es vapor de condensación por el frío del clima.

Es ideal que cuando llegues a ver la moto esté con el motor frío y no hayan calentado el motor antes. Con el motor caliente es difícil revisar algunas cosas.

3.- Transmisión de la moto

La mayoría de las motos tiene transmisión por cadena, pero también existen las correas y el cardán, como en los autos. La transmisión en sí, además incluye la rueda trasera, el piñón y la corona, que es por donde pasa la cadena, o la correa en algunas motos de paseo.

Vamos a centrarnos en la cadena. Debe estar bien tensada, con los dientes de piñón y corona puntudos y no redondeados. No debe tener juego axial ni ningún componente suelto.

A la vez, la tensión de la cadena no es al máximo; sino que, si la tomas con la mano, deberías poder moverla hacia arriba o hacia abajo en un rango de unos 5 centímetros. Si la transmisión está muy desgastada los tensores de la cadena están tensados al máximo.

4.- Prueba la moto

Quien vende la moto debería dejarte dar una vuelta en la moto, pero si no lo hace ofrécele dejarle tus documentos o algo en garantía para que no crea que te vas a robar la moto. Triste, pero pasa.

Cuando comiences a andar, al soltar el embrague la moto debe salir sin patinar y tranquila; sin sobresaltos ni nada extraño. Un embrague desgastado hace patinar o te podría dificultar pasar los demás cambios.

Ve si se balancea bien la moto, usa el cuerpo para doblar, acelera un poco, pasa marchas, baja de marchas, frena y repite. No debe haber ruidos extraños, la moto no debe estar torcida y debe tener un andar suave y fluido.

Si hay algo raro en el andar, que no es el motor, podría ser el chasis torcido o algún problema en la horquilla o en el eje de la moto.

Si ya anduviste a una buena velocidad, frenaste e incluso esquivaste algún obstáculo, podrías hacer la última prueba: si hay una bajada, acelera y tírate, en una marcha más bien reducida, como segunda. Si el motor tiene problemas de compresión, saldrá humo por el escape mientras bajas.

¿Dónde buscar motos usadas por internet?

Una vez aclarado todo lo anterior, puedes empezar a buscar tu próxima moto. Para ello, te presentamos algunos de los portales más importantes de búsqueda de vehículos usados:

Si no te convence ninguna moto de los portales anteriores, en Marketplace de Facebook o en algún grupo de la misma red social podrías encontrar esa moto que tanto buscas.

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